Dicen que una imagen vale más que mil palabras...
Yo tengo miles de palabras que eclipsarían cualquier imagen.

 

Pensar y Querer

Muchas veces mezclamos estos dos términos y los enlazamos de una manera, que extrañamente, no tienen nada que ver.

  • "Pensar" lo podríamos definir como un acto de meditación es busca de una respuesta, o la elaboración de una idea.
  • "Querer" lo podemos definir como el acto que nos hace necesitar algo o alguien.


Para este análisis creo que lo correcto sería utilizar el “acto de meditación es busca de una respuesta" para el concepto de "pensar"

Es increíble como a veces cuando nos comemos la cabeza por una cosa decimos “es lo que quiero” ¿De verdad amigo mio? ¿De verdad ese coche es lo que QUIERES? ¿De verdad ese móvil es lo que QUIERES? Que yo sepa desde siempre “querer” se interpreta como amar algo, necesitar de algo. Por eso digo que a veces nos comemos mucho la cabeza, nos paramos a pensar demasiado y nos engañamos a nosotros mismos, a nuestro corazón en realidad, que es el único que puede dictar lo que quieres y lo que no.

Párate a pensar. ¿Cuántas veces has dicho que quieres o necesitas algo y después de conseguirlo deja de tener importancia para ti? Seguro que muchas. A mi me ha pasado mil veces. Te empeñas en algo, dices que lo necesitas, como si tu vida se fuese en ello, como si dependieses de ese móvil, coche, moto… No dependes de él, no lo necesitas, no lo quieres. Simplemente es algo que crees que puede mejorar tu vida, que puede complementarla a mejor y por eso PIENSAS que lo quieres, que lo necesitas, cuando en realidad no es así.

Os pongo un claro ejemplo. Yo tengo un iPhone 4, muchos diréis “¡Que suerte! ¡Yo quiero uno!” Que no joder, que no quieres uno, te gustaría tener uno, pero no lo quieres. ¿Acaso el iPhone va a cuidar de ti? ¿Va a hacerte la comida? ¿Para que lo quieres en realidad? Para mandar whatsapp’s, buscar gilipoyeces en internet, escuchar música, utilizar el GPS… Y después de eso qué. Yo hacía prácticamente lo mismo con mi Black Berry. Pero me empeñe en que “quería” el iPhone 4 y me lo compré.

Sólo se puede querer a alguien. Querer es sinónimo de amar. Amar es sinónimo de necesitar. Y necesitar significa no poder vivir sin algo. Tú puedes encerrarte en tu cuarto durante días meditando sobre que hacer con tu vida amorosa, y lo estás haciendo mal. Intentar someter al corazón es algo imposible. No hay nadie en este mundo capaz de conocer a alguien, del que sabe que se va a enamorar, y dictar sobre sus sentimientos que no quiere. Son sentimientos. Siempre utilizamos la típica frase “no juegues conmigo, no juegues con mis sentimientos” Pedimos por favor, y de corazón, que no jueguen con nosotros, cuando en realidad somos los primeros en hacerlo. Nos intentamos engañar a nosotros mismos PENSANDO que esto o aquello es lo que más nos conviene, cuando no es así. Imagínate: tú eres feliz en tu soltería, estás genial, vives la vida, tienes un buen trabajo y no “quieres” atarte a nadie… Pero conoces a alguien, te ha presentado un amigo en una discoteca y al día siguiente te aparece una petición de amistad en tu Facebook, la aceptas como es lógico. Pero que es lo que pasa, empiezas a entablar conversación, volvéis a coincidir por la noche y vas entablando una autentica amistad. Pasa el tiempo, unas semanas, y cuando te quieres dar cuenta esa persona que antes era desconocida, pasa a ser esencial en tu día a día; y esa idea de “no querer atarte”, esa vaga idea, ese pensamiento, no ha sido lo suficientemente fuerte como para vencer a un sentimiento, el auténtico “querer”, el auténtico “necesitar algo o alguien”

Este personaje de mi anterior ejemplo, por referirme a él de algún modo, podrá llegar un día a su casa, agotado del trabajo, sentarse en la cama y empezar a pensar “¿De verdad esto es lo que quiero? ¿Estar con esta persona?” Y le dará vueltas a su cabeza “Yo quiero la soltería. Estoy mejor así, sin atarme a nadie. Con mi libertad y sin rendir cuentas.” Podrá luchar contra lo que siente, contra lo que quiere, contra lo que necesita; y podrá salir victorioso, os lo aseguro, en muchos casos se consigue, pero no consigues cambiar tus sentimientos, solo ocultarlos bajo un montón de mantas de mentiras y ideas falsas. Este personaje, podrá echar a perder la relación o podrá seguir su corazón. En cualquier caso el corazón late a un ritmo, puedes ignorar el sonido de cada uno de sus latidos, mirar a otro lado es muchas veces la solución más fácil cuando no sabemos hacer frente a lo que sentimos, cuando tenemos miedo de volver a caer y sufrir, pero este seguirá latiendo y tarde o temprano quizás te pares a escucharlo y te hagas daño a ti mismo. Verás todas las oportunidades que un día se presentaron ante tú puerta y que por no seguir tus sentimientos y hacerle caso a tu cabeza echaste a perder.

Ahora esta de moda, en boca de todos, el spot de Estrella Damm “Cuando amas lo que tienes, tienes todo lo que quieres” Aplicaros el cuento a los que lo propaguéis en las redes sociales y en vuestro grupo de amigos. Amar y querer es un sentimiento de bienestar con uno mismo, es algo que te llena como persona, es algo que no necesita ni un por qué ni un cómo, es un dar lo que tienes dentro a la gente que te importa y quieres contigo. Por eso es importante hacerle caso a tus sentimientos, a tu corazón, cuando empieces a escucharlo, cuando escuches lo que realmente quiere, que es lo que tú QUIERES, llegarás a ser feliz y a tener todo lo que necesitas de verdad. Yo me atrevería incluso a cambiarlo, “Lucha por lo que quieras, ama lo que tengas”

Es algo que me ronda la cabeza estos días, y creo que merece la pena pensar sobre ello. Sólo quería compartirlo con vosotros.

(Fuente: valcarce89)