Dicen que una imagen vale más que mil palabras...
Yo tengo miles de palabras que eclipsarían cualquier imagen.

 

Dos cartas que nunca llegaran a su destino.

CARTA 1

"Ella cerro los ojos y finalmente respiro, porque sabía que con él, era algo real. Su sonrisa y sus carcajadas eran lo único que él necesitaba ver y oír." 

No recuerdo en que libro había leído este párrafo, pero siempre ha estado anotado en mi móvil, y estos días le he estado dando vueltas. Fíjate, sus mejores decisiones, sus mejores resultados vienen de escucharse el uno al otro. Viene de atender las necesidades del otro. ¿Recuerdas aquel día que paseamos tanto, cuando llegamos al piso? Que nos recostamos un momento en la cama y mientras yo te abrazaba y tú me acariciabas el pelo nos quedamos dormidos unos pocos minutos, con la ropa y todo. Probablemente diría que ese momento esta grabado en mi mente hasta el día de hoy. Nada me hace sentir mejor que nosotros dos juntos, tumbados y mirándonos a los ojos. Me encantaba buscar tú mano cuando íbamos caminando por la calle, sentarnos en un banco o hacer nuestro camino entre un grupo de gente. Echo de menos el tacto de nuestros dedos entrelazados.

Me gustaba abrazarte por detrás y besarte el cuello sólo para que te dieses la vuelta y poder saborear tus labios. Me gustaba rodearte con mis brazos para recordarte que estaba junto a ti. Me gustaba como me hacías sentir invisible pero vulnerable, y al mismo tiempo como si nada pudiese hacerme daño. Me gustaba hacer todo lo que tu ex nunca hizo y me gustaba ser el único que escuchaba tu voz cada día.

Hice el descubrimiento mas importante de mi vida y eres tú. Fue el momento en que fijé mi ojos en los tuyos cuando me di cuenta. Me tuviste antes del primer saludo, y me tuviste antes de conocernos. Quiero que sepas que esto es por ti, por la felicidad que me haces sentir. Eres mi motivo, eres mi respiración.

CARTA 2

Prepararte el desayuno por la mañana es mi segunda cosa favorita que hago cuando estoy contigo después de estar abrazado a ti hasta que amanece, que es mi favorita. No puedo esperar hasta ese momento en que me despierto y lo primero que veo es a ti. Aun dormida, con el pelo enredado, los ojos cerrados. No puedo esperar a sentir el latido de tu corazón junto al mío y quedarme completamente feliz. No puedo esperar a levantarme y prepararte el agua caliente del baño para que sólo tengas que meterte bajo la ducha. Y que no te preocupes por hacer la cama, porque tengo planeado que la deshagamos cuando lleguemos a casa, así que en vez de hacerla dos veces nos ahorramos el trabajo y la dejamos estar. Y una de esas noches, en las que llegamos tarde a casa, que no tengas que preocuparte por la cena, que yo la haré para ti. Sabes que tu cena favorita estará servida después de uno de esos masajes en la espalda que tanto te gustan.

Honestamente, quiero hacer todas esas cosas para ti que la mayoría de los chicos no quieren hacer. No me importa limpiar la casa, quiero pasar esos días perezosos contigo viendo programas aburridos hasta quedarnos dormidos. Quiero ir a lugares en los que nunca hayamos estado para crear nuevos recuerdos. Quiero estar contigo, ir al centro comercial y que te conviertas en mi estilista personal. Quiero que te sientas apreciada, quiero que seas sincera conmigo y que me cuentes cosas que no le contarías a la mayoría de las personas. Que me hables como si fuese una amistad intima.

Confía en mi, déjame atender tus necesidades, déjame cuidar de ti esos días que ni tu misma puedes cuidar de ti. Déjame ser ese chico, trátame como a tu mejor amigo, quiéreme con todo tu corazón y te prometo que te seguiré dejando el mundo a tus pies para siempre nena.

(Fuente: valcarce89)

¿Te acuerdas?

¿Me recuerdas?

Yo solía ser tu “hola” favorito, tu “adiós” más duro. Solía ser esa persona con la que más querías hablar y que extrañabas si no tenías contacto. Solía ser alguien con quien querías estar todo el día y toda la noche. Solía ser tu primer pensamiento por la mañana y el último pensamiento antes de que te acostases. Yo solía ser esa persona que deseabas ver sonreír cuando estaba triste y que deseabas nunca ver llorar. Solía ser la persona perfecta para ti. Sí, solía ser aquella persona.

¿Te acuerdas ahora de mí?

(Fuente: valcarce89)

Villa Seurat

Tu y yo hemos tenido malas experiencias, terribles experiencias. ¿No podríamos ahogar todo eso en nuestro amor?

Sabes que no tengo ideas falsas sobre ti, que te acepto tal y como eres.

No me castigues por expresarme tarde. Más bien da gracias por haber vencido a todas esas estrellas. Te lo dije una vez en una carta, lo seguro que estaba de que el destino de uno se encuentra dentro de uno mismo, no en las estrellas. Cada vez lo siento más. ¿Tú no?

Deberías porque en tu carta dice lo mismo. El salto al vacío que diste, que no fue nada, pero que si fue la respuesta a un dictamen interior. Deberías saltar por mi, para mostrarme el camino.

Demostraste aquello que una vez te dije que era algo maravilloso, ¿lo recuerdas? “No arriesgarse es fatal” 

Todo lo que me has contado, escrito, susurrado… Lo recuerdo bien.

Aun puedo ver el brillo del sol en tu cara, tus manos impacientes, tu mirada airosa, tus gestos…

Eres como mi luz propia, dondequiera que vayas seras una luz cegadora.

(Fuente: valcarce89)

Letter

Me voy. Lejos de todo. Preferiría quedarme, pero no serviría de nada tampoco.

No es un adiós para siempre, pero si que dejaras de oír como llamo a tu puerta durante un tiempo. Me sangran los nudillos de tanto golpear.

Te olvidaste de mi, o quizás intentaste escapar. Escaparte de tus sentimientos no te llevara a ningún sitio, es un esfuerzo inútil. Puedes enterrarlos en lo mas profundo, puedes meterlos en una botella y arrojarlos al mar, incluso puedes convencerte de otras cosas. Pero tarde o temprano la marea los trae de vuelta y salen a la luz. Es entonces cuando les damos mas valor que el que tenían. Yo no me escapo. Sólo quiero coger el camino más difícil para llegar hasta ti. Los retos que se me presenten sólo estarán ahí para que luche más por lo que quiero.

Tienes un potencial que ni siquiera tu misma te has dado cuenta, yo quise ayudarte a explotarlo. Pero eres como un crucigrama imposible de descifrar. Algún día te pillaré el truco

Se que volveré. Estos nudillos habrán cicatrizado, y si no nos cruzamos por la calle, te visitaré y te contaré como ha sido este viaje.

(Fuente: valcarce89)